Precursor, creador, Louis Cartier imagina en 1912 un reloj de forma "Tortue". Totalmente vanguardista en una época en que todos los relojes son de forma redonda, se convertirá en un clásico. Tanto en versión masculina como en femenina, Cartier conjuga este modelo en todos los estilos y lo declina en oro, engastado o en pavé completo.
Reloj Tortue, tamaño pequeño, movimiento de cuarzo de alta autonomía.
Caja de oro blanco rodiado 750/1000 engastada con 48 diamantes talla brillante con un total de 1,32 quilates. Corona octogonal de oro blanco rodiado 750/1000 decorada con un diamante talla brillante de 0,05 quilates. Esfera blanca. Agujas de acero rodiado en forma de espada. Cristal de zafiro.
Correa de piel de aligátor azul marino brillante.
Hebilla de oro blanco rodiado 750/1000.
Largo: 33,4 mm. Ancho: 26,7 mm. Grosor: 7,2 mm.
Hermético hasta 3 bares (~30 metros).
Tamaño pequeño, movimiento de cuarzo, oro blanco, diamantes, piel